| Todo el poder de una trapense en una cerveza rubia |
Esta cerveza se realiza en la abadía de Orval que fué fundada en 1070 en el sur de Bélgica, cerca de la frontera francesa. Fue destruida por incendios y guerras y tras la revolución francesa se abandonó totalmente. En 1931 se fundó la cervecería para costear los gastos de reconstrucción, el mismo encargado de la reconstrucción fue quien diseñó la botella y la copa para dicha cerveza. Además actualmente hacen quesos y dicha abadía recoge visitantes.
En cuánto a la cerveza es totalmente recomendada incluso muy saludable por sus ingredientes naturales.
Nos encontramos ante una de mis cervezas favoritas, el día que me la dieron a probar descubrieron una gran pasión por esta cerveza. Cómo siempre digo, esta cerveza no favorece el tomarla rápido ya que tiene mucho cuerpo, eso también ayuda a disfrutar de su gran sabor y aroma.
De espuma ligera nos aporta un olor a frescor tiene un sabor algo amargo y seco pero que entra muy bien. |
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